Una fotografía sociológica a nuestra gente
La sociedad claramontesa se define por su alto nivel de instrucción y su tenaz esfuerzo por mantener la autosuficiencia en un entorno geográficamente limitado. Desde la obligatoriedad de la enseñanza primaria en el siglo XIX, hasta la fundación de la Escuela de Arte y Oficios y la Real Universidad de Claramonte, el modelo educativo busca dotar a sus habitantes de las competencias científicas, humanistas y técnicas necesarias para sostener y desarrollar el reino sin depender de potencias foráneas.
En el ámbito espiritual, la isla forjó un «catolicismo insular de obediencia propia», liderado históricamente por la Orden de Claramonte desde su monasterio en Montesol, el cual rigió la moral comunitaria con amplia autonomía de Roma hasta la progresiva secularización y laicización del Estado impulsada en 1862. Hoy, hermanados por su gentilicio, el uso del Florín como moneda soberana y un peculiar sincretismo que funde las tradiciones hispanas con el orden germano, los claramonteses mantienen viva una cultura vibrante y altamente cohesionada.
Artículos publicados
Real Universidad de Claramonte
Escuela de Arte y Oficios
Institutos de enseñanza secundaria (con internados)
Escuelas de enseñanza primaria
Colegio de Lenguas y Artes (1662)
Orden de Claramonte
Fray Rodrigo Salvatierra
Fray Esteban Rodríguez de la Maza
Monasterio de Montesol
Catedral de Claramonte
Gentilicio Claramontés
Catolicismo insular de obediencia propia
Llegada del Protestantismo (1841)
Reforma de Laicización del Estado (1862)
Escudo de Armas del Reino
Bandera del Reino de Claramonte
Lema Nacional («Clarus Mons Firma Fide»)
Florín Claramontés